Redacción/pisos.com El Gobierno ha anunciado que los extranjeros que compren un piso en España a partir de 160.000 euros obtendrán un permiso de residencia. La medida tiene como objetivo reducir el alto stock de vivienda. Chinos y rusos son los principales mercados.
Redacción/pisos.com ¿Qué nos deparará el ‘banco malo’ español? ¿Cuál será el siguiente escenario del país tras su creación? Fijándonos en algunos precedentes europeos, podremos encontrar respuestas aproximadas a estas preguntas.
Redacción/pisos.com Una casa completamente nueva y lista para entrar a vivir es un sueño que tienen en común muchos potenciales compradores de vivienda. Las promotoras tienen un producto muy deseado y saben cómo hacerlo atractivo.
Trulia La estrella del pop y fugaz actriz, Madonna, ha colocado el cartel de ‘Se vende’ en una de sus propiedades en Nueva York , donde posee varias casas. En esta ocasión, busca desprenderse de un amplio apartamento en la zona de Upper West Side en Manhattan.
Redacción/pisos.com Las dificultades económicas agudizan el ingenio de empresarios y trabajadores para buscar el modo de sobrevivir. Cada día son más los trabajadores por cuenta ajena o propia que se suman a la iniciativa de convertir su vivienda en su lugar de trabajo.
El País El creciente número de desahucios en España ha provocado que muchas personas saquen provecho de la situación. En muchos de estos pisos que se han quedado vacíos, existen mafias que realquilan ilegalmente estos inmuebles a personas sin casa desesperadas.
El Confidencial En Estados Unidos o países de la Unión Europea (UE) como Portugal, Irlanda, el comprador foráneo debería comprar una vivienda de nada más y nada menos de 500.000 euros. Atraer capital a sus deterioradas economías inmobiliarias es el objetivo por el que se han legalizado estas medidas.
Europa Press Lo ha dejado claro el secretario de Infraestructuras, Transporte y Vivienda, Rafael Catalá: "mientras haya un 'stock' de 700.000 viviendas no hace falta seguir construyendo". Solo ha admitido que se debería construir en aquellas localizaciones “puntuales” donde hay “algún déficit” de vivienda.